baldosas hidráulicas

Cada vez más personas apuestan por las baldosas hidráulicas para su cocina. Y es que el suelo, como ya sabéis, es una de las zonas que más sufre en la estancia. ¡Así que hay que mimarlo!

Además, y como seguro que ya sabías, las baldosas hidráulicas se pusieron muy de moda en la década de los 70. Y, como todo vuelve, ¡otra vez se han hecho hueco en el mundo del diseño de cocinas!

Las baldosas hidráulicas presentan una serie de ventajas que, unidas a su reciente éxito en el diseño de cocinas, la convierten en una opción más que interesante para el suelo de nuestras cocinas.

Pero, como no nos cansamos de recordaros en Scava Cocinas, ¡no es oro todo lo que reluce! Antes de apostar por las baldosas hidráulicas, será mejor que conozcamos qué nos podemos encontrar si apostamos por ellas.

¡Atentos a nuestro nuevo post para descubrir todas las ventajas y desventajas de las baldosas hidráulicas!

¿Qué son las baldosas hidráulicas?

En primer lugar, vamos a explicar qué son las baldosas hidráulicas. Seguro que todos habéis visto alguna, pero tal vez no las conozcáis por este nombre.

Estas baldosas son baldosas decorativas artesanales realizadas con cemento pigmentado. La baldosa o mosaico hidráulico se fabrica en cemento comprimido con prensas hidráulicas, lo cual las hace muy resistentes.

Es cierto que en la actualidad su fabricación ha variado un poco, y podemos encontrarlas hasta en acabados vinílicos. Sin embargo, sus propiedades y ventajas siguen siendo las mismas.

Ventajas de las baldosas hidráulicas

La primera de las ventajas que podríamos destacar de los suelos hidráulicos es una ventaja en cuanto a diseño: y es que estos suelos nos ayudan a delimitar el espacio de la estancia y a rentabilizarlo.

Podemos definir un espacio sin necesidad de paredes u otros elementos delimitadores: con el suelo hidráulico será suficiente para dividir estancias en caso de que cuentes con una cocina abierta.

Además, puedes aprovechar esta delimitación para que la cocina contraste con el resto del entorno, generando una sensación de mayor amplitud.

Siguiendo con las ventajas estéticas, no hay duda de que las baldosas hidráulicas darán a tu cocina una gran personalidad. ¡Sus diseños son muy variados y sus combinaciones infinitas!

El mosaico o baldosa hidráulica es un elemento precioso, cargado de historia y de características que lo hacen único. Además, hay muchos estilos que puedes personalizar para conseguir una cocina única.

Los mosaicos hidráulicos son también muy fáciles de instalar: casi no necesitaremos materiales complementarios y ensucian muy poco al ponerlos. A esto se le une que son un material barato y fácil tanto de almacenar como de limpiar.

Como vemos, el material en sí solo aporta ventajas. Y, además de todas las que os acabamos de contar, ¡las baldosas hidráulicas destacan por su durabilidad tanto en entornos interiores como exteriores!

Si hasta ahora te parece el material perfecto, espera a darte cuenta de su versatilidad: y es que, aunque hablemos de suelos hidráulicos, lo cierto es que estos mosaicos pueden revestir cualquier cosa: paredes, barandillas, cabeceros…

Como ya hemos comentado antes brevemente, las baldosas hidráulicas son fáciles de instalar, sí. Pero, además, y en comparación con los suelos radiantes, son mucho más baratas.

Inconvenientes de las baldosas hidráulicas

Después de todo lo que os hemos contado, será difícil encontrarle algún “pero” a las maravillosas baldosas hidráulicas, ¿verdad?

Podríamos avisaros, por ejemplo, de que las baldosas hidráulicas son bastante resbaladizas. Esto puede ser un problema para usarlas en suelo o en exteriores, es cierto.

¡Pero todo tiene solución! Y su vuelta al mercado ha conseguido que los fabricantes cada vez tengan más en cuenta estos detalles para minimizar inconvenientes y riesgos.

 

Y tú, ¿a qué esperas para apostar por las baldosas hidráulicas? ¡En Scava Cocinas te ayudaremos a elegir las mejores!

Imagen: Grupo Ceballos